Las actividades económicas desarrolladas durante el período colonial ejercieron influencia en la distribución y organización de la población y en la organización del espacio.
La fundación del primer poblado en Venezuela (Nueva Cádiz de Cubagua) fue determinada directamente por la importancia que alcanzó la explotación de perlas
y el tráfico de esclavos indígenas. Estas actividades dependían a su vez de los recursos naturales existentes en la zona oriental de Venezuela.
El impacto ejercido por estas actividades extractivas en el medio ambiente fue negativo, por una parte, porque las perlas fueron explotadas en forma indiscriminada y en muy poco tiempo agotaron; y por la otra, porque el conquistador, en su afán de obtener riqueza rápidamente, no valoró la importancia de conservar la mano de obra, a pesar de que éste era el único medio que tenía a su alcance para obtener tal riqueza.
Los conquistadores, en sus acciones de penetración del territorio en búsqueda de metales preciosos, desarrollaron una actitud violenta que también condujo al descenso demográfico que los indígenas y a su creciente resistencia. El poblamiento durante la etapa de conquista, quedó limitado a dos pueblos (La Asunción y Coro). A pesar de ello, se crearon las condiciones para la implantación
del dominio hispánico: conocimiento inicial del territorio e introducción de nuevos cultivos y ganado.
Hasta fines del siglo XVIII aproximadamente, la fundación de pueblos estuvo impulsada por dos factores: Primero, por las necesidades derivadas del propio proceso expansivo, es decir, la subsistencia y la constitución de una base agropecuaria; y Segundo, por la actividad de los misioneros, quienes fundaron numerosos pueblos en el sector oriental y en
los llanos de Venezuela, donde el proceso de poblamiento fue lento, debido a la resistencia indígena. En poco tiempo, estos pueblos se transformaron en centros de explotación económica.





Distribución de la población en el territorio Venezolano para finales del siglo XVIII
Según el historiador Federico Brito Figueroa, en el siglo XVIII se configuró definitivamente la población tanto en su concentración y distribución
regional como en sus características étnicos-culturales.
La zona costero-montañosa concentraba el 80 % de la población, en tanto que en los llanos habitaba el 18 %, y en Guayana apenas 2 %. Estos cálculos excluyen los aborígenes de las zonas marginales y el área poblacional de negros cimarrones.
Factores que influyeron en la distribución de la población.
Los factores geográficos y socio-económicos influyeron en la distribución de la población durante el período colonial.
Los colonizadores tendían a fundar los pueblos y ciudades tomando en cuenta la facilidad de acceso, los recursos naturales y las posibilidades de mano de obra nativa.
El nivel de desarrollo alcanzado por la base indígena prehispánica fue también un factor de gran importancia en la distribución de la población.
Una situación muy diferente se presentó en el oriente, en los llanos y en el sur de Venezuela, que eran áreas pobladas por numerosas tribus, unas de agricultores medios y otras de cazadores, recolectores y pescadores, con baja densidad de población e independientes unas de otras. En estas áreas, el colonizador no contó con una base indígena que le proveyera de los recursos necesarios para establecerse con facilidad.
Si bien los factores mencionados influyeron en la distribución de la población, el desarrollo de la economía y de las actividades productivas condicionaron el proceso de poblamiento y le imprimieron características peculiares.
La pesca de perlas determinó el poblamiento de Cubagua y Margarita, y como actividad productiva constituyo un elemento de integración demográfica.
La explotación de metales preciosos tuvo limitada significación en el establecimiento de centros poblados, pero las actividades agropecuarias sí representaron un factor muy importante en el poblamiento del espacio venezolano.
La ganadería fomentó el poblamiento de los llanos. Alrededor de los hatos se formaron numerosas poblaciones algunos hatos hasta llegaron a constituirse en caseríos y pueblos. La agricultura, por su parte, estimuló aún más el poblamiento, debido a que ella representó la actividad productiva más importante el período colonial.
El poblamiento de Guayana, en cambio, fue lento. Aunque el río Orinoco favorecía el poblamiento por ser una importante vía de comunicación con su salida al mar, las selvas adyacentes representaron un obstáculo para el poblamiento.

Organización espacial en la Venezuela colonial.
La organización del espacio estuvo dada inicialmente por la división del
territorio en provincias o gobernaciones, pero fue la dinámica económica la que determino tal organización, siendo la Provincia de Venezuela o de Caracas la que alcanzó mayor desarrollo en este sentido.
Caracas, capital de la Capitanía General de Venezuela, además de concentrar la mayor cantidad de población, era la sede principal de los sectores dominantes de la sociedad y de las instituciones político-administrativas. Los puertos de la Guaira y Puerto
Cabello operaron como extensión de la capital al convertirse en puntos de confluencia del comercio exterior, por donde entraban y salían los productos de importación y exportación.
Uso de los recurso naturales y su impacto en el ambiente
A excepción de la explotación de las perlas y el tráfico esclavista, las actividades productivas y las formas
particulares de organización del espacio que tuvieron como base el uso de recursos naturales renovables no produjeron un deterioro significativo del ambiente, pero sí modificaron el paisaje.
Las actividades agrícolas ocasionaron modificadores en el ambiente natural para adaptarlo a ciertos y determinados cultivos, pero en general no degradaron los suelos.
El cultivo de café y de cacao implica una deforestación inicial con fuego, pero la siembra de árboles de sombra conjuntamente con la plantación permite la reconstrucción del ambiente. En las haciendas, estos cultivos se realizaban protegiendo las aguas y los suelos mediante el mantenimiento de bosques vírgenes en las cabeceras de los ríos.
El cultivo de la caña de azúcar no causó erosión, pues se sembraba en tierras planas y se usó el regadío. Sin embargo, produjo cierto agotamiento en los suelos por no usar abonos.
La ganadería extensiva, que implicó la cacería del ganado en libertad, no produjo cambios importantes en el medio natural.
U.E.Colegio San Agustín
Grado: séptimo Sección: "B"
Integrantes: Moreno Emelys
Gutierrez Sofia
Quiñones Merwuin
Yusti Roisbely